Lluvias cortan la nueva ruta al Chaco y desbordan ríos

Las últimas lluvias afectaron el camino al Chaco y provocaron el desborde de ríos en la zona alta, como el San Juan del Oro. Las autoridades correspondientes, una vez más, no tomaron las precauciones necesarias porque estos hechos se repiten cada año.


Los derrumbes en diferentes tramos de la carretera al Chaco fueron advertidos en reiteradas veces y se solicitó a las autoridades solucionar las irregularidades que fueron observadas por el transporte y cívicos. Los taludes tienen una inclinación demasiado pronunciada y hace que las rocas se desprendan con mayor facilidad.

En época de lluvia -de diciembre a marzo- la tierra y rocas gigantescas trancan los tramos. Los conductores temen por sus vidas al pasar por la tan frecuentada ruta, ya que es habitual que se queden en la mitad de su destino hasta que el personal de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) habilite los caminos.

El ejecutivo de la Federación del Transporte Pesado de Tarija, Juan Carlos Borda, informó que se reportaron derrumbes en la carretera al Chaco, entre el tramo Chimeo y Tapecua. “Ya se veía venir ese problema con la época de lluvias. La ABC tiene personal en los desvíos, pero ya deberían prevenir porque tenemos conocimiento de que esto va a pasar. Otra vez tenemos que volver a transitar por las carreteras antiguas”, manifestó.

Por su parte, el gerente regional de Tarija de la ABC, Fohad Amás Galindo, señaló que el personal estará disponible y atento a las atenciones que requieran las rutas trancadas, pero que la población deberá abstenerse de viajar cuando se presenten fuertes lluvias continuas en estas zonas.

“Nosotros tenemos desplegada la maquinaria, el equipamiento y recursos humanos en lo largo de toda la ruta y han respondido ante cualquier emergencia”, sostuvo y explicó que en la carretera al Chaco existen puntos críticos como el tramo Canaletas – Entre Ríos, además de los taludes del proyecto de Puente Jarkas-Piedra Larga y Castellón- Entre Ríos.

San Simón, Lomas Blancas, Cajón, Tapecua y El Angosto de Villa Montes son puntos importantes a tener en cuenta en esta época. “Nosotros estamos monitoreando habitualmente. Tenemos un plan de lluvias, tenemos desplegado en los cinco tramos que atendemos equipamiento y personal disponible que trabaja permanentemente. La época de lluvia ha comenzado tempranamente, pero estamos alerta. Si hay un problema de transitabilidad la intervención será lo más rápida posible, pero sin poner en riesgo la seguridad de los trabajadores”.

Amás pidió paciencia a los viajeros y transportistas en caso de que se topen con un corte de ruta y señaló que deberán reportar a las autoridades para que se ocupen de despejar la zona.

Ríos se desbordan y alertan a comunidades

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) reportó el desborde del río San Juan del Oro, por lo que alertó a la población en general que habita la ribera y pidió guardar los recaudos necesarios. Por otro lado, las comunidades de los pueblos indígenas que habitan en la zona del Pilcomayo en el sur del departamento también se mantienen a la espera de las crecidas.

Los cultivos agrícolas en la zona alta se ven afectados por la crecida del río San Juan del Oro. En anteriores gestiones estos fenómenos significaron grandes pérdidas para los comunarios que fueron irreparables. En el Chaco, el secretario de Desarrollo Productivo Medio Ambiente y Agua, Gilmo Cardozo, señaló que el sistema de monitoreo y alerta temprana de Paraguay, Argentina y Bolivia identificó probabilidades de emergencias a causa del fenómeno El Niño y coordinan un plan de contingencia contra posibles desastres.

Cardozo refirió que el Gobierno Regional está en reuniones permanentes con el Viceministerio de Defensa Civil, con quienes instalaron varias estaciones meteorológicas e hidrológicas que permiten un pronóstico más acertado para la emisión permanente de comunicados a la población.