Colectivos ciudadanos de Santa Cruz iniciaron una campaña de recolección de firmas para que la justicia disponga la detención preventiva de los súbditos chinos implicados en el tráfico de colmillos de jaguar.

“Llamar a la ciudadanía para que de persona en persona asumamos conciencia sobre la problemática medioambiental”, señaló una activista de los grupos ciudadanos que se movilizaron ayer para recolectar firmas exigiendo sanción para los ciudadanos chinos que trafican con colmillos, cueros y otras piezas de los jaguares que son víctimas de la caza furtiva en la Amazonía.

Las firmas son para que un juez de Santa Cruz cumpla con las normas y sancione a los implicados en tráfico de colmillos, sostuvieron las activistas en la movilización.

Iniciaron la recolección de firmas en el Prado de la ciudad de La Paz, portando carteles con mensajes en defensa del medioambiente, para hacer un llamado a la ciudadanía. Lamentaron que nuevamente se suspenda la audiencia contra los dos súbditos chinos traficantes de colmillos de jaguar.

En febrero, las dos personas acusadas fueron aprehendidas por tener en su poder 185 colmillos de jaguar, además de otras piezas de animales silvestres y actualmente aguardan que un juez defina su situación jurídica.

PIDEN ACCIONES

Los colectivos ciudadanos piden la detención preventiva de los sindicados y de manera pronta se llegue a un sentencia por este caso.

Una serie de evidencias acumuladas durante los últimos años alertó sobre el tráfico de colmillos de jaguar, actividad que estaría siendo promovida por ciudadanos chinos que residen en Bolivia, una práctica que tiene un efecto negativo sobre la población de estos felinos.

Los jaguares hoy se encuentran con poblaciones decrecientes, lo que se agrava en Bolivia por una mayor demanda descubierta por los colmillos de los felinos.

TRÁFICO

Desde agosto de 2014, la Policía Forestal y de Medio Ambiente de Bolivia (Pofoma) interceptó y confiscó ocho envíos desde Santa Cruz y Cochabamba con destinos a China. El remitente de una de estas parcelas era un boliviano, mientras que ciudadanos chinos que residen en Bolivia fueron responsables de los otros siete envíos. Los paquetes contenían un total de 186 colmillos, lo que implica al menos la matanza de 50 jaguares.

NI UN SENTENCIADO

Hasta el momento, ninguno de los responsables ha sido condenado. En diciembre de 2014, durante una búsqueda en una casa de ciudadanos chinos en Rurrenabaque, Beni, las autoridades encontraron varias partes de vida silvestre, muestras que incluyen un cráneo de jaguar y dientes (pero no colmillos). En la computadora de los chinos, había docenas de fotos de colmillos de jaguar y joyas hechas de estas piezas, lo que llevó a deducir que estaban involucrados en el tráfico ilegal. (Agencias)

El Diario / La Paz