La batalla de los multimillonarios por conquistar el espacio

Elon Musk, creador de Tesla; Jeff Bezos, CEO de Blue Origin y Richard Branson, dueño de Virgin Galactic compiten por la creación de cohetes y naves súper potentes para hacer viajes interplanetarios

En los años 60 y 70 la carrera espacial estuvo dominada por la competencia entre Estados Unidos y Rusia. El desarrollo tecnológico para liderar el espacio exterior fue una parte importante de la rivalidad entre estas dos naciones durante la Guerra Fría.

En la actualidad, el interés por conquistar el espacio exterior sumó nuevos actores. Los gobiernos de las naciones más poderosas siguen estando interesados en los cielos eternos y todas sus posibilidades. Pero no son los únicos: hay empresarios dispuestos a invertir mucho dinero para lanzar cohetes, organizar viajes espaciales y hasta para colonizar Marte.

El sector privado (en ocasiones por medio de contratos con los gobiernos) también quiere plantar bandera en este rubro y no escatiman en gastos ni en extravagantes puestas de escenas para lograr su objetivo. Los principales actores de la batalla espacial del siglo XXI son multimillonarios, exitosos y gurúes tecnológicos.

Elon Musk, que tiene una fortuna valuada en 20 mil millones de dólares, es un emprendedor incansable. Generó negocios online cuando todavía era un universo incipiente. La primera compañía que fundó fue Zip2 Corporation para gestionar sitios web; el paso siguiente fue PayPal. Y siguió avanzando: hoy es parte de varias empresas innovadoras como Tesla, Solar City y Space X. Esta última compañía, con la que espera conquistar el espacio, fue creada en 2002.

Con Space X, desarrolló los cohetes Falcon 1 y Falcon 9. En marzo de 2017 logró lanzar y recuperar un Falcon 9 que ya había sido utilizado en 2016 para trasladar una cápsula Dragón. Esto fue un logro importante ya que los cohetes reutilizables permiten reducir costos y tiempos en el traslado de cargas al espacio. La compañía firmó varios contratos con la NASA para transportar satélites. Cada lanzamiento está valuado en unos 100 millones de dólares.

El 6 de febrero de 2018 Space X lanzó al espacio el Falcon Heavy, el cohete más poderoso del mundo después del Saturno V, que se usó en las misiones Apolo. Se trata de un cohete de 70 metros de alto, 27 motores y con una capacidad para posicionar cargas de hasta 64 toneladas en órbita terrestre baja (LEO).

A bordo de la nave viajaba un Tesla Roadster rojo “conducido” por un muñeco al que Musk bautizó como Starman (hombre estelar), que va camino al cinturón de asteroides. Una pequeña falla lo desvió del plan original que era orbitar cerca de Marte.